jueves, 1 de mayo de 2014

Domingo, 1


De nuevo un nutridísimo grupo de ciclistas a las 9:00 h de la mañana. Mientras iba llegando la gente,  los habituales de este horario, mientras dábamos unas vueltecitas de calentamiento, íbamos diseñando la salida para establecer si arrancábamos juntos o bien lo hacíamos un pelín más tarde con el fin de evitar ir “cayendo” poco a poco, unos aquí y otros allá. Josiño me dice que él va a aguantar con los de delante ya que tiene que “mazarse” por aquello de que en un mes y medio debe afrontar la marcha de los Lagos de Covadonga. Así las cosas nos juntamos atrás tan sólo 6 unidades.
En la recta de la avenida de Vigo teníamos a la vista a los de delante. Daba la impresión de que iban haciendo el calentamiento. Después de la gasolinera de Salcedo, nos topamos a Sabor, quien debió tener algún pequeño problema ya que enseguida volvió a montar en la bici y, tan sólo unos metros más adelante, “yacía” Javier Mirón, víctima de un pinchazo. Como nosotros no llevamos prisa paramos para echarle una mano. Hete aquí otra paradoja de la vida; recordé la frase aquella de. “ lo que dios ate en el cielo no lo separe el hombre en la tierra”. Resulta que el pinchazo lo resolvimos,  mano a mano, Xurxo y un servidor; sin una palabra por medio, como dos gilipollas. Por lo que a mí respecta, me sentí ridículo ya que esto no es propio de personas adultas. En fin, mejor aplicar aquello de “aquí paz y después gloria”. Por cierto, cuando montaba la rueda en la horquilla, agachado, note un roce de algo fornido, voluminoso que me rozaba el trasero, supongo que fue fruto del aturdimiento de la situación. xD

Reanudada la marcha. Sólo teníamos por delante a Paco Lago quién fue haciendo camino. Mientras subimos hacia Amoedo, Javier Mirón me va contando sus problemas de espalda, de los que no se recupera, a la vez que me comenta que seguirá hacia Moscoso y que tal vez en los llanos de A Xunqueira esperará la vuelta de los que iban por delante. Mientras tanto, Xurxo le hacía la subida, unos metros atrás a Isidro, quien todavía anda falto de forma. Alcanzamos a Paco y a otro ciclista que le acompañaba al terminar la subida y en la fuente que hay a la derecha, se aparta el mencionado, me despisto, pierdo unos metros y me pegué un calentón del carajo para meterme a rueda, algo que no conseguí hacer hasta el mismo cruce de Amoedo.

Poco después de iniciar la subida a Moscoso, de nuevo Isidro se queda descolgado y es otra vez Xurxo el que le “va subiendo” mientras, delante, aminoramos la marcha para la que la distancia no se “abriese” ya que perderíamos más tiempo en la espera. Cumplidos los 2/3 de la subida nos dan alcance los de las 9:30; delante iba uno que no conozco, a pocos segundos oímos el grito de Ojea: “apartade do medio y tal…”, Un poco más tarde un grupo de unos 4, luego Carlos, después Manuel “Lejarreta” y dos más. En la fuente de Festín paramos para aligerar líquidos. Comer…, mientras Paco continúa por delante. Llegan Isidro y Xurxo, un poco más tarde Óskar, que no para. Después de coger agua reanudamos la marcha y ahora ya nos “empleamos” un poco más. Hicimos el tramo de Xunqueiras a ritmo fuerte, lo mismo que la bajada hacia Pazos de Borbén. Alcanzamos a Paco en la subida de Amoedo y en el tramo hasta la donde se empieza a bajar para Soutomaior, Xurxo nos mete una buena serie. Ya en la carretera de Vigo es Tito el que coge la cabeza y nos nace una cómoda subida de los dos repechos de Figueirido. En el llano de arriba, con el viento en contra y los relevos que fuimos dando, en mi caso llegué bastante arreglado a la alameda donde, como un campeón, Eduardo se dirigió hacia A Toxa para completar su particular etapa. ¡Olé tus ()()! Poco más de unos 27 km/h de media.

martes, 29 de abril de 2014

Unha petición e unha súplica:

- Petición: Abrir unha conta bancaria para, cos cartos recaudados, mercar unha motoserra para cortarlle as pernas a Paco Cancellara. Ainda me doen as pernas dende o domingo...

-Súplica: Como parece que hai grupo de what´s app, ingresar nel. O meu nº 625764997.

Moito obrigado.

lunes, 28 de abril de 2014

Domingo, 27


Concurrida presencia en el grupo de las 9:00. Da la sensación de que este subgrupo lleva, a cada domingo que pasa, más unidades.
Con respecto a los que vamos más despacio, hoy no hubo acuerdo sobre la ruta a tomar y el modo de hacerla. Isidro me comenta “in situ” la idea de hacer el recorrido a nuestro ritmo y en Pontecesures tomar a la derecha hacia Souto de Vea, mientras Tito hubiese preferido evitar las carreteras de más tráfico y tomar hacia Pazos de Borbén, Moscoso, etc.
A las 9:00 en punto empieza el movimiento y todo el mundo pone “proa” hacia el recorrido marcado. Cuatro o cinco nos llevan unas decenas de metros y tomar por el puente del Burgo y, por la acera, suben hacia Pasarón Y Lérez, entanto que los demás giramos por delante del Pabellón y encaramos la avenida de Compostela para juntarnos en Médico Ballina. EL grupo va haciendo camino, Antonio, Eduardo (profe), Sabor… ponen el ritmo bajo la batuta de Eladio, quién se encarga de marcar los tiempos y los demás nos dejamos llevar. Al poco Paco Lago me da el aviso de que Isidro se quedó en la salida ayudando a “alguien” –textual- que había pinchado. Enseguida se comenta que fue Xurxo; en mi caso –por qué voy a negarlo, de hipócrita no tengo ni un pelo- ni me preocupó el tema ya que es de dominio público las nulas relaciones que tengo con esa persona, de modo que el ritmo siguió tal cual iba y nadie hizo comentario ni ademán para ralentizar la marcha.
Encaramos la subida de San Vicente a ritmo suave para muchos y apretadillo para otros pero salvada esta dificultad el terreno se volvía favorable para ir a rueda. En mitad de la recta de Caldas es Sabor el que mete un buen arreón allá junto a la entrada de la circunvalación. En la salida del pueblo citado, en la primera cuesta, es Sabor de nuevo el que tensa en la subida y Josiño, astuto él, grita: -¡Sabor, quedou atrás un que vai vestido de “Froiz”, o teu irmán!. Surte efecto instantáneo, Sabor se deja caer y al momento observa que su hermano viene allí como si tal cosa y sonríe ante el “engaño”. Apretando los más flojos en la 2ª cuesta, con alguna mano amiga que nos impulsa, continuamos juntos y nos plantamos en Padrón agrupados y con unos 32,5 km/h. Encaramos Herbón y sus cuestecitas y de nuevo, merced al buen hacer de la Peña y, sobre todo a Javi, que se empeñó en empujar aquí y allá –si, ya sé, ese trabajo es peor que ir dando relevos en la cabeza, ya,- llegamos a Vea sobrepasando a un grupo de ciclistas que levaban unos maillots de Rianxo. En Puente Vea el grupo se divide en dos, unos toman hacia A Estrada y unos 10-12 seguimos hacia A Anllada. Aquí es cuando puedo volver la cabeza atrás y no veo a algún que otro compañero de partida.

Me prometía una subida tranquila hacia A Anllada cuando, nada más iniciar la subida, dos ciclistas del grupo que habíamos sobrepasado, los de Rianxo, nos pasan a toda leche. Se revuelven las cosas y todo el mundo aprieta. Josiño pasa por problemas y Javier Mirón a punto está de tirar la toalla. Creo que Javi también tuvo trabajo con él. En la recta de A Anllada larga y continua serie con Javi a la cabeza hasta tomar el cruce de Moraña. A partir de aquí Tito se mueve muy bien delante del grupo y va relevando con Javi y Nando. En casa Florita es Álvaro el que tira la toalla, se le suben las “tóricas” y dice que va a su paso, que esa cosa duele mucho si se presenta.
Después de la subida a San Vicente y oliendo la ciudad, en la gasolinera, se produce un sprint entre Javier M., quién milagrosamente había recuperado las piernas, y Javi que se salda con ventaja de este último. Al dejar atrás el río Rons, en la subidilla, de nuevo sprint entre los citados y de nuevo es Javi el que “pinta la cara”. Javier no tira la toalla y ataca en la cuesta de la Ferreira, llega a la cima y justo antes de ser puesto en apuros, levanta los brazos cual vencedor. Entre comentarios distendidos sobre el desafío llegamos a Pontevedra sin nada reseñable que relatar. 30,5 km/h.

martes, 8 de abril de 2014

¿ Que vos parece o de modificar parcialmente o percorrido desde próximo domingo e dende Rianxo non volver polo tramo xa percorrido e coller dirección Padrón para despois vir hacia Caldas de Reis  e de ahí ata Pontevedra ? O percorrido así e máis interesante de facer e fai moitos anos que non o facemos, e tamén así variamos xa que o proposto actualmente xa empeza a ser rutinario.

lunes, 7 de abril de 2014

Un virus contagioso

Habíamos previsto los “viejos rokeros” de las 9 hacer la primera salida del mes de abril “armando” el grupo de costumbre por dos razones; la primera, para recuperar a todas las “unidades” y la segunda para no tener sobresaltos y completar el recorrido sin que nadie se quedase tirado. A Tal fin y dado que, como dicen algunos, no coincidir con el 2º grupo de las 9:00, que han “usurpado” nuestro horario de salida, planteamos hacer una variación del recorrido y tomar por Lantaño hacia Caldas. Dicho y hecho, salimos con premura e iniciamos la  subida de Curro a ritmo de unos maravillosos tangos que el Gaucho iba entonando. Éramos unos 12 ciclistas, ya que a los habituales se nos unieron dos compañeros nuevos, jóvenes que están, supongo, en plena transición hacia grupos más rápidos.

Sin contratiempos llegamos a Caldas con un Toñito demasiado abrigado y que, -aunque ahora venga diciendo que no- en realidad tuvo que ver para que en los últimos 20 km bajase su rendimiento como veremos más adelante.
La cosa se puso más seria en el trayecto Pontearnelas – Sisán – Cambados –Dena – Sanxenxo. El viento en contra molestaba lo suyo y aquí sólo cabía meterse bien a rueda y dar pedales; de modo que se terminaron los chistes y cada uno a lo suyo. Tito – el que más-, Eduardo, Gaucho y yo fuimos llevando al grupo con alguna colaboración aislada de uno de los jóvenes.

A partir de Sanxenxo, Toñito me comenta que no va a gusto –jodido chubasquero, me digo-. Le propongo que se ponga a rueda para llevarlo a la cabeza y que suba el repecho de salida de Sanxenxo haciendo la “goma”. Me hace caso, aún que me comenta: -Total en Areas me quedo-Comenzamos la subida y se monta el “circo”. Uno de los jóvenes nos dice que se va a marcar una serie y se va; al rato nos sobrepasa Sabor que no sabemos de dónde viene. El Gaucho se calienta y arrea para arriba. Definitivamente se rompe todo y entre Isidro y yo ayudamos a que Toñito eche el resto. Bajada meteórica para agruparnos, delante del grupo va Sabor y el joven. Encaramos el repecho de Samieira y divisamos al fondo un nutrido grupo de ciclistas con un maillot amarillo. Se terminó todo. La “merienda” que se avecinaba dio al traste con los esfuerzos que hacíamos para seguir juntos. El Gaucho “abanea el pereiro”; Tito más de lo mismo; Berto se mete en el ajo –como le va la “salsa” a este hombre-. Nando –el otro joven- sale para meterse con los de adelante; yo hago lo mismo y junto a Eduardo, Isidro, etc. alcanzamos la cola del grupo en tanto que se quedaban cortados Toñito, Paco Lago y Burguiños, quien, en la llegada ya nos prometió que en Marzo, cuando pueda entrenar, nos va a dar betún de Judea-.Mientras Tito giraba hacia A Armenteira,  Álvaro, con espíritu guerrero, pretendía de inmediato pasar al grupo de los “amarillos” e irse a por Sabor y el otro joven; le indico que se calme y que sigamos un rato más en medio del pelotón que se formó para que nos “lleven” un poco. Lógicamente, los más fuertes del grupo en cuestión, al vernos, se pusieron a tirar lo suyo unos 3 km hasta que en la salida de Chancelas, El Gaucho ya no pudo contenerse más, mete un arreón y dejamos el grupo atrás o al menos a la mayoría –en esos momentos yo ya no podía ver más que lo que tenía por delante, la cosa ya no estaba para dispendios-. Alcanzamos a Agustín y a Javier Mirón, creo que fue en la recta de Albar y pronto nos pusimos al pie de la cuesta del mismo nombre. Aquí ya no estaba Sabor que se quedó no sé dónde. Berto dice que la subida a ritmo, que saque el plato y que me ponga delante y marque, cosa que hago hasta gráficas Anduriña, momento en que, Gaucho dice :”este es poco ritmo”.  Alberto pasa a la cabeza y pone un ritmo duro, pero duro de verdad, tal que se fue quedando todo el personal. En la cima sólo cinco: él mismo, Gaucho, Eduardo, Agustín y yo. Creo que lo que pretendió fue dejar atrás a Javier Mirón, el cual aguantó hasta el mismo cruce, a la derecha, de arriba, delante de mí, dónde perdió las fuerzas. Como siempre, cuando llega este lugar yo echo todo lo que me queda, el Gaucho otro tanto de lo mismo y el que no coge rueda...
En la Alameda, esperamos a los demás, con Alberto incrédulo con la “desfeita” que había hecho a la vez que, mentalmente, encendía cirios cada vez que llegaba alguno. ¡¡Que tío!!

Lo de virus con que encabezo este artículo viene motivado porque en el grupo de las 9:30 hubo “cadáveres” en el camino; en el “rápido” de las 9:00, otro tanto de lo mismo y en el nuestro, más, si bien, en nuestro caso, los del grupo ”amarillo” que iban a su “bola”, tuvieron la culpa (irony mode). Lo único que está claro es que la “merienda” nos puede a todos y aunque mayores, caducos  y supuestamente curados, el “virus” sigue anidando en nuestras cabezas.

Cuando Eduardo dice: - ¿Quién viene a Orense?, mismo me dieron ganas de llorar, sniff.
Buena semana a tod@s

domingo, 6 de abril de 2014

Felicidades a Gómez Noya y a nuestro campeón de Mourente

Hola, esta madrugada nuestro triatleta predilecto ganó la primera prueba de la copa del mundo celebrada en Aukland, haciéndolo además a lo grande puesto que en el sector de natación salió a 5 segundos del eslovaco Varga y en el sector de bicicleta fue comandando la prueba y endureciendo la misma. Finalmente en la carrera a pie, a falta de km y medio cambió el ritmo soltando al inglés Jonathan Brownlee al que sacó 20 segundos en la linea de meta. Los españoles Mario Mola y Fernando Alarza terminaron en los puestos 8º y 11º.
Y felicidades también a nuestro querido Ojea y a Carlitos pinarello que marcaron un tiempo de una hora diecinueve finalizando la Vig-Bay en 57 y 58 posición absoluta respectivamente.
Salud y fuerza, buena semana para todo el mundo.

miércoles, 2 de abril de 2014

Coulotte largo, talla L

Corregida la talla por si le interesa a alguien de los más altos.
Salu2

domingo, 30 de marzo de 2014

Domingo, 30. Montaña.


Hoy resultó ser otro de esos días difíciles de pronosticar el tema meteorológico y que condiciona tanto nuestra actividad deportiva.
Tras el primer “juasa” de Álvaro, allá por las 7:20 h de la mañana me pongo a ver el cielo y aparece totalmente despejado hacia el Noreste; miro los mapas del Meteosat y observo que entran nubes desde el sudoeste, con lo que me voy al lado contrario de la casa y…, ahí estaban, si. A esa hora en Santiago ya estaba lloviendo y bien, con lo que apostamos por ir al monte.
Nada más llegar a la Alameda ros recibe un colorido apabullante de ciclistas que allí se citaron para hacer la marcha BTT de ciclos Farto. Daba gusto ver tamaña cantidad de aficionados a la bici. Al rato llega El Gaucho, maqueado a más no poder dentro del nuevo traje de la Peña, impoluto, luciendo “tipo” como nadie. En cuanto nos vio con la bici de montaña, cabreo morrocutudo, quejándose de que no le habíamos avisado; craso error, no leyó el wasap ni el blog y…, claro, así no se puede. Costó convencerlo de que no volviese para casa. Así las cosas nos pusimos en marcha  cinco amiguetes camino del Lago de Castiñeiras.

Elegimos una ruta bastante similar a la proyectada por la marcha ciclista antes comentada. Entre charlas y alguna broma vamos haciendo camino alternando la subida por caminos trialeros y pistas,”pateando” aquí y allá (Las fuerzas ya no son las mismas y las habilidades tampoco). La lluvia nos alcanzó en el mismo Lago; aquí otro reguero enorme de gente–se celebraba una competición de Orientación-. Desde el Lago bajamos hacia “La tía Adelina” sin más contratiempo que una caída de Alberto al que se le hizo estrecho un trozo de camino. Parada de rigor en la fuente de costumbre, merienda y chubasquero y reiniciamos el trayecto, remontando hacia el Lago bajo una lluvía heladora cuando Alberto, para más jodienda, sufre un pinchazo. Reparamos y proseguimos la marcha. Elegimos para bajar terreno rodeado de árboles por el tema del frío. Nos equivocamos de camino y, a la vez, descubrimos algún tramo nuevo. Bajadas técnicas y un tanto peligrosas por lo que de nuevo tuvimos que “patear”. Unos arriesgamos  más y otros menos pero al fin y a la postre, mojados como “pitos” concluímos el recorrido sin más contratiempos. En resumen, resultó ser una mañana divertida como las de antaño, eso si, con bastante menos gente.
Alberto y yo tomamos un café en el lugar de costumbre –buff, vaya charco de agua le dejamos a la pobre de la chica que nos atendió…-.  Ya camino de casa me acerco hacia Santa María  a hacer una gestión y allí están algunos de la 9:30. De salida como amigos, nada de nada. La gente iba llegando a cuentagotas. Anxo Armada con un cabreo de cohones dice: - ¡Isto non é una Peña nin merda, vou queimar o traxe! El tema a debate es manido; cuatro ciclistas de Sanxenxo que les esperan y les estiran la piel para quedarse en Portonovo y claro, entran al trapo y se monta la gran “desfeita”. En fin, no es más que un prexagio de lo que está por venir mediado el próximo Abril. El tema es que, como siempre, históricamente la PC Boavila, fue cañera a más no poder en las mañanas del domingo. La historia continúa.

Publicadas las rutas del mes de Abril

En la página correspondiente están.

domingo, 23 de marzo de 2014

El grupo de las 9:0 se está poniendo “muy caro”

Un montón de gente en la salida. Visto lo que allí había, Josiño, Paco Lago y un servidor no perdimos tiempo en esperar a que diese la hora y salimos raudos para subir a Poio a ritmo de calentamiento para que las piernas cogiesen el tono adecuado.

En la recta de Albar nos alcanza el grupo que venía enfilado. Nos acoplamos al mismo y a buen ritmo nos plantamos en la subida de Raxo; hasta aquí fue Antonio el que en mayor medida condujo al grupo. Como quiera que la diferencia entre los que allí vamos es notoria y a pesar de levantar el pie en las subidas, ciertamente para algunos de nosotros estos repechos se nos hacen “durillos” y como casi siempre “no llueve a gusto de todos” se produce algún que otro escarceo verbal referente al ritmo impuesto.
Subimos Sanxenxo a unos 22 km/h; el grupo seguía compacto pero de nuevo había que apretar el trasero en el sillín para no perder rueda. En el último repecho, camino de Vilalonga, es Balea el que se pone delante y nos tensa en la subida para después seguir a toda velocidad camino de la localidad citada.

Paso tranquilo de A Lanzada dado el ligerísimo viento del SO. No fueron necesarios los abanicos y juntos llegamos a Illa de A Toxa donde Para Tito, como de costumbre, para aliviar y hacemos el grupeto los de siempre, 6 unidades esta vez. Algo más de 32 km/h.
Proseguimos la vuelta a San Vicente sin mayores sobresaltos y llevados, casi siempre, por Tito quien muestra u buen estado de forma merced a la máquina “infernal” esa que se ha comprado y le permite hacer los entrenos sin tocar el asfalto. Nos propina una serie continua –no bajaba de los 35 km/h- desde a Lanzada hasta la Ermita.

En la subida de Areas, Josiño se rezaga un poco; yo que le veo, le animo a continuar aún cuando, una y otra vez me insiste para que me vaya, que él completa a su aire el resto del recorrido. Sin hacerle caso le “hago” la subida y hacemos en grupo la bajada.
En Samieira se lía la cosa. El Gaucho pone un ritmo jodón en la subida, la verdad es que hubo que aplicarse, pero justo en la cima levanta el pie y se produce un pequeño parón. “Voces de Ultratumba” de nuevo quejándose de esa forma de hacer la subida. No dio tiempo a que las voces se acallasen. El Gaucho sale a toda hostia, como poseído por el demonio. La aceleración que imprimió es tan brutal que sólo 4 de los 6 que éramos conseguimos coger la rueda y lo que, en otrora fue cordialidad, se encabronó de tal forma la cosa que tuvimos un café amargo.

En la llegada nos esperaban los “pros” de las 9:00 y escucho que allí también se montó un buen desaguisado en el trayecto de vuelta. En resumen, ir en el grupo de las 9:00 esta caro, caro… Podríamos aplicar aquello de: “Vale más ser cabeza de ratón que cola de león”.
Que tengáis buena semana y que no cunda el pánico, xD

sábado, 8 de marzo de 2014

La cena anual


Cuando, por las escaleras, iniciábamos la subida hacia el local donde iba a tener lugar el evento, teníamos la sensación de ir traspasando una barrera imaginaria hacia otro lugar. Las luces al pie de los escalones junto a la de las velas que las acompañaban hicieron que en el camino hacia el 2º piso fuese más un ejercicio de imaginación y sorpresa que el mero hecho de subir unos peldaños. En la puerta de entrada una preciosa bicicleta antequísima nos daba la bienvenida.
Describir las estancias no es fácil ya que el mobiliario, la luz, la disposición de los objetos se aparta tanto de lo habitual que habría que hacer un borrón y cuenta nueva para entender y apreciar la decoración y el montaje del lugar. La música se encargaba de crear el ambiente preciso para envolver a la mente y recrear la ensoñación.

Pasamos a una estancia donde nos reunimos para tomar unos aperitivos y mientras hacíamos los saludos de rigor, me quedaba pasmado ante lo que veían mis ojos y, confieso, no pude sustraerme a volver sobre mis pasos y recorrer toda la casa.
Después de un emotivo recuerdo de Rafa y Manolo Barros a cargo de Íbañez, llegó el “lacón con grelos” precedido de un rico caldo gallego. Destaco la elección del vino; empezando por el rosado afrutado de los entrantes y terminando por el tinto del final envejecido con aromas de roble.

“Triunfaste” Juan, no podía ser de otra forma.














 
 





 

En el Recuerdo


martes, 4 de marzo de 2014

IMPORTANTE PARA LA CENA ANUAL

Juanito nos propone que subamos directamente a su casa, a las 21:15 h de mañana viernes, donde nos tendrá preparado un "refrigerio" previo, de modo que breves minutos antes nos juntaremos en la calle, junto a la Cafetería Central de la calle Peregrina (Fuente de los niños).

Apuntados: Manolo Otero, Rocha, Ojea, Eladio, Eduardo, Miguelito, Alberto,Tino, Carlos, Ibáñez, Maga, Paquito, Moncho J., Ventín, Burgos Senior, F. Huelin, Tito, Pablo Pardilla, Víctor Rivas, Antonio Mouco, Mon.
Salud y fuerza para todos.

lunes, 3 de marzo de 2014

INTERCAMBIO DE LA ROPA DE LA PEÑA


Se abre este hilo con objeto de poder intercambiar entre nosotros algunas tallas de las prendas de la ropa recibida.
No tenéis más que dejar un comentario de la prenda que queréis cambiar con su talla y a su lado la talla que pensáis que necesitaríais.

Os anuncio también que se va a efectuar un nuevo pedido de ropa ya que hay compañeros que quieren alguna más. En breve se creará una nueva entrada para que podáis anotaros, aunque no estaría de más que si hay algún interesado empezase a dejar una "notita".
Saludos

"... Y eso que éramos amigos..."


En realidad la salida dominguera comenzó a gestarse, como casi siempre, el sábado por la tarde. Las previsiones meteorológicas dejaban claro que el amanecer del domingo nos iba a deparar una salida al monte y no fueron equivocadas. El que no cumplió fue el Gaucho; todo ufano él, el sábado, animando al personal y al final “falló el tiro” al no presentarse en la salida. Claro que, si “el tiro” fuese de otra naturaleza a buen seguro que dónde pondría el ojo colocaría la…, cosa.
Continúan los preparativos el propio domingo, allá por las 7:45 de la mañana. Intercambiamos mensajes para ponernos de acuerdo. Alberto dice que se queda en la “muma”. El Gaucho ni sabe ni contesta y Toñito se preocupa en demasía por cuál será el recorrido, “si voy a quedarme solo” y cosas así. Le apunto que ponga un recorrido “a su manera” y de esta forma los demás iremos tras él, cuales corderillos.

Salgo de casa con una ligera llovizna y me desperezo camino de la Alameda donde ya están Josiño Burgos, Ventín y Javi. Mientras esperamos que den las 9:00, entre conversaciones y alguna que otra pedalada para desentumecer las piernas, -las mías todavía estaban resentidas de la paliza que me propinó, el viernes por la tarde, alguien que consideraba amigo- llega Vituco justo cuando emprendíamos la salida.

Ventín marca la etapa de Vilarchán y pone proa hacia Joaquín Costa para, por carretera, llegar a la rotonda Marcón-Puentecaldelas. – Etapa de recuperación, pensaba tan feliz por mis adentros. Enseguida volví a la realidad. El tal Antonio nos mete un ritmo de subida por el Sagrado Corazón, Tanatorio, Cementerio de San Mauro…, como si la misma “muerte” le persiguiese y claro mis piernas clamaban piedad. Lejos de aflojar un poquito inicia la subida hacia la rotonda sin cejar en su esfuerzo, saludando, al paso, a los perros de las casas por las que pasábamos y de los cuales parecía que fuese un viejo amigo. –Seguro que lleva al menos media hora de calentamiento, me digo. Ni una palabra más alta que otra; eso si, por lo “bajines”, comentarios: “¡joder como le da el cabrón!”, “¡después llora!” y otras lindezas al estilo.

Salimos de la carretera principal y avanzamos por cerca de las canteras de Porfirio Diz. Ya ni llovía y seguíamos subiendo con el mencionado que seguía a lo suyo. Ya sobraban los chubasqueros, las gafas llenas de vaho y se abrían las compuertas de las chaquetas ya que aquello no era normal.

Subiendo hacia Vilarchán, cruzando el monte ese que tiene una subida cortita pero muy empinada, mientras alguien contaba las bondades que tiene la corteza de sandía para las relaciones maritales, es cuando el protagonista del relato sale de la cabeza y dice: -Pasad delante que esto yo lo subo a pié. ¡Hala, para chulo tú!. La subida la completan montados Javi y Vituco. Los demás empujando, unos más abajo y otros más arriba. Pensando que reagruparíamos en la cima, otro disgusto; Javi y Vituco no paran y, al contrario, emprenden el resto de subida hacia Vilarchán a todo trapo así que, de nuevo el corazón a toda máquina y las piernas gritando el “¡Basta ya!”
Recupero el resuello cerca de la casa de Eduardo (profe) mientras esperamos que lleguen Burgos y Ventín quien de nuevo pasa delante y la emprende, a golpes de pedal, por el llano que va por encima de los Petroglifos de Tourón. Bajada cuidadosa ya que la pista está destrozada por la lluvia caída estos meses y, lo reconozco, arriesgo un poco para encarar la dura subida hacia la fuente con algo de ventaja para que se me haga más llevadera. Vano intento, el Javi, que ya me lee la intención, no pierde el tiempo y me pasa a medio camino junto con Vituco. Unos 10 sg me meten en un pis-pas. Tiro con la bicicleta, aliviamos líquidos y enseguida llega Ventín y Burguiños; por cierto, ¿dónde quedó aquel Josiño que hace dos semanas daba la vuelta en el Castrove porque ya no podía más? ¿Sería que hoy venía atiborrado de la corteza de sandía y ésta, además de ser buena para lo dicho anteriormente tiene unos componentes apropiados para el rendimiento físico prolongado?

Subida tranquila hacia la pista principal, a partir de aquí el perfil del recorrido se torna un poco más favorable, con lo que pienso: - lo peor ya ha pasado. Solo fue una ilusión; Toñito se aplica mientras nos adentramos en el monte; bajamos rápido, se tensaba en los repechos, se reagrupaba en el llano, atravesábamos pozos de agua estancada “a lo loco” y nos llenamos de barro hasta los ojos; del culo y espalda ya ni comento. Por fin llegamos al asfalto donde Javi se lleva un buen susto cuando en una curva en bajada tiene que tirar de freno y a poco no se va por un desnivel al no disponer de freno delantero.

Nos esperaba aún algún sobresalto para no aburrirnos. En el abandonado circuito de cross es Javi el que nos mete una serie que nos deja tiritando a más de uno. Por si no fuera poco repite la maniobra desde la rotonda hasta el semáforo del campo de Marcón y es aquí donde Antonio dice: -¡Buff, esta serie me ha matado! - ¡Ya tardabas, la verdad! Tras un nuevo sprint en la gasolinera de Juviol, llegamos al lavado automático; dimos una buena ducha a las bicis y otro tanto de lo mismo a nosotros mismos para desprendernos de tanta porquería. Después de unas dos horas y tres cuartos de dar pedales dábamos fin a la mañana.

Última hora: el susodicho Antoñito se ha pegado hoy, lunes, de mañana, un partidito de paddel y “yo con estos pelos”. Mientras tanto ya he encargado un cargamento de sandías, por lo que pueda pasar.
Saludos